actualidad GENERO Informe

Durante la cuarentena se disparó el consumo de pornografía en internet

Por Laura Albertini

El mundo está en crisis, cumpliendo un aislamiento social preventivo y obligatorio, medida esencial para la lucha contra la pandemia provocada por el coronavirus COVID19. A falta de vacunas o tratamiento para mitigar la enfermedad, lo único que podemos hacer es recluirnos y extremar las medidas de limpieza. 

Casi que no nos podemos cruzar con nadie. 

Desde el Ministerio de Salud de la Nación te recomiendan que si vas a tener relaciones sexuales con alguien que no conviva con vos, sea a través de sexo virtual. Esto provocó un boom en el uso de las aplicaciones para tener citas, donde, además de sextear, hay intercambio de videos o nudes (fotos de desnudos).

Pero no solo eso, en correlación a este estallido de la práctica del sexo virtual, uno de los principales portales de pornografía online liberó su contenido premium, para que los usuarios de internet puedan acceder a él de manera gratuita.

Sin embargo el consumo de pornografía es un arma de doble filo. Principalmente porque ante la ausencia de Educación Sexual Integral, los adolescentes aprenden sobre sexo consumiendo pornografia.

Y el problema se suscita porque la pornografía es altamente machista.

Según la antropóloga e investigadora Agustina Kupsch, representante de Panóptico de géneroEl discurso de la pornografía es coitocentrista, y se erige bajo el totem del falo y si este no es lo suficientemente grande, firme, y funciona bajo todas las circunstancias el mito de la masculinidad se cae. Aquellos hombres que no encajan con el modelo falocéntrico quedan por fuera de la norma, excluidos y cuestionados en su virilidad” 

Es por esto que la pornografia no solo es perjudicial para las mujeres, donde en general se las muestra como las que deben cumplir el rol de satisfacer al hombre, invisibilizando el placer de la misma, poniendo el foco de que la única manera en que una mujer sienta placer sea a través del placer que le provoca a su compañero sexual. Lo más preocupante son las representaciones simbólicas de violencia que se dan en las cintas. Muchos de los videos exponen una conducta brutal hacia las mujeres, representando violaciones, en las que las victimas al comienzo se niegan, pero luego terminan “disfrutando” del acto sexual”.

Kupsch asegura que la pornografía es perjudicial, también, para los hombres “Por un lado el proceso de socialización masculina, en nuestra cultura, está profundamente arraigado en el silencio. En general los hombres sienten que no pueden hablar sobre cómo se sienten. Por otra parte, el porno tradicional muestra a la mujer/objeto al servicio del placer masculino, y se expresa a través de distintas formas de violencia como prácticas cotidianas de lo erótico. Esa supresión de lo emocional y las formas de violencia y sumisión de la mujer como objeto erotizante producen en el individuo masculinizado la búsqueda constante por tratar de ‘estar a la altura’, de ser ‘lo suficientemente hombre’, asociando estas construcciones con un rendimiento sexual sin fin y violento, que al final genera frustración, conflictos y dudas sobre la propia masculinidad”.

No es de extrañarnos que al mirar un video pornográfico la figura del hombre siempre aparezca fragmentada, y cuyo principal protagonista es el pene, y siempre erecto y de gran tamaño. En este sentido Elena del Barrio Álvarez y Eva Garrosa, autoras del artículo “¿Educando en igualdad? Análisis de la triada pornografía-discriminación-violencia. Feminidad y masculinidad en la pornografía” destacan que : “Para que no se derrumbe el rol de macho es importante que un actor de películas heterosexuales no protagonice filmes con travestis ni con otros hombres (…) Y en escenas donde dos hombres tienen sexo con una mujer es fundamental que en ningún momento los dos penes se toquen, ni que se vea contacto entre ambos hombres”.

Pero al tratarse de un gran negocio, que mueve incluso más dinero que Hollywood o los deportes, no es tan fácil de combatir.

En Argentina, según un estudio realizado por el Observatorio de Internet en Argentina en el año 2016:

  • En los últimos años la búsqueda de pornografía en internet creció un 45%
  • El 81% de los usuarios de internet consume pornografía.
  • El 67% consume contenido pornográfico desde dispositivos móviles. El 64% de los que consumen en celulares son mujeres.
  • El 98% lo consume en su casa
  • El 72% lo mira en soledad
  • El 82% lo consume de noche
  • Solo el 28% comparte pornografía por chat
  • Las provincias que más porno online consumen son: Formosa, Catamarca, La Rioja, Jujuy y San Juan.

A su vez, según el mayor portal de pornografía online PornHub, en la última revisión anual que realizó, en 2018, informó:

  • Las visitas totalizaron 33.5 mil millones
  • Eso equivale a un promedio diario de 92 millones de visitantes
  • Cada minuto, 63,992 nuevos visitantes llegan a Pornhub, se miran 207,405 videos.
  • Cada minuto se cargan 12 videos nuevos y 2 horas de contenido.
  • La duración promedio de las visitas es de 10 minutos y 13 segundos.

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